Hemos recibido de su autor el libro “La sabia de los Antón” que reconstruye la peripecia vital de sus antepasados berlangueses a lo largo del convulso tránsito hacia el siglo XX. Con una narrativa cálida pero rigurosa, la obra no solo rescata las raíces de la saga de los Antón en Berlanga, sino que sirve como prisma para comprender las tensiones, sacrificios y dinámicas sociales que moldearon a la Castilla rural de la época. El relato se articula en torno a la transmisión generacional y el arraigo a la tierra. A través de la reconstrucción documental y la tradición oral heredada, el autor traza la vida cotidiana de una comarca marcada por la dureza del trabajo agrícola, el aislamiento geográfico y una estructura socioeconómica atenazada por la pobreza, las sequías y las injusticias propias del sistema caciquil imperante.
El núcleo dramático de la obra alcanza su punto culminante con la recreación del crucial Motín de Berlanga. A principios del siglo XX, las tensiones acumuladas por la presión fiscal, el encarecimiento de la vida y el descontento popular estallaron en una revuelta social que sacudió la aparente calma de la villa soriana. Benito Ruiz Antón, hombre culto y afable, aborda este acontecimiento no como un hecho aislado de violencia, sino como una respuesta colectiva e inevitable de la comunidad rural frente a las desigualdades y los abusos de autoridad. El autor sitúa a sus propios antepasados dentro del tejido de este levantamiento vecinal, aportando una perspectiva humana, directa y emotiva que contrapone la versión oficial de los hechos con el sentir popular de los verdaderos protagonistas de la revuelta.
Más allá del valor intrínseco de la crónica familiar, La savia de los Antón destaca por su riqueza etnológica. El libro rescata del olvido costumbres, modismos, labores del campo y formas de sociabilidad de la Castilla de principios del siglo XX, hoy casi ya moribundas. La escritura de Benito Ruiz Antón logra equilibrar con acierto la emotividad del homenaje filial con el rigor del cronista. Siempre es una buena noticia la aparición de bibliografia que hable de nuestra tierra y este libro de Benito se suma con todo el mérito a la lista de imprescindibles, que deberían ocupar espacio en las estanterías de nuestras casas y nuestras escuelas.
A propósito de escuelas y aprovechando esta publicación, se nos ocurre declarar fecha de referencia en nuestro colegio público, el día 16 de enero, haciendo una jornada especial de recuerdo y celebración para nuestra comunidad escolar, con mas arraigo que otras costumbres foráneas implantadas como la que se avecina del Hallowen
El motín en el blog Delaparte Berlanga

