18 de septiembre de 2011
El toro de Tordesillas
14 de septiembre de 2011
Mas noticias
Una vez finalizado el asfaltado de la carretera, donde quedan por añadir las señalizaciones, el resultado no puede calificarse más que mediocre, puesto que se ha hecho una carretera que tiene peligros para los usuarios.Bienvenido sea un ancho de vía que mejorará el acceso de vehículos grandes y pequeños a todo el Sur soriano, y que nos permite cruzarnos con otro sin más precaución que no invadir el carril del otro sentido.Se ha aumentado el ancho de la carretera, pero se ha hecho exactamente sobre el mismo trazado que se heredó de antiguos caminos de carros y mulas. No se han quitado curvas ni cambios de rasante sin visibilidad, algunos muy fáciles de eliminar. Tendrán por ello que instalarse demasiadas indicaciones de prohibición de adelantamiento y límites de velocidad cortos.Especialmente llamativo es el peligroso paso por Marazovel, debiendo entrar por las calles tortuosas y en muy mal estado actual, llenas de baches. Hubiera sido relativamente facil un desvío que evitara el núcleo urbano.El acabado de los bordes tampoco convence en su estado actual, por la escasa distancia que queda entre los carriles y el terraplén, y por el presumible desgaste que les va a ocasionar el agua de lluvia.Parece que se ha perseguido la rapidez en la ejecución y un ahorro que resulta falso: será necesario aumentar el gasto en elementos de señalización, en bordes metálicos para curvas y, sin duda, volver a retocar en el futuro lo que se ha hecho de forma tan poco satisfactoria. La seguridad de los usuarios debiera ser siempre lo más importante.
7 de septiembre de 2011
Noticias
23 de agosto de 2011
¡Que todas las cosas sean bienvenidas!


Salvemos Numancia

Hay también una web donde se recogen todas las colaboraciones y adhesiones para SALVAR NUMANCIA. Falta la tuya.
San Roque

Cuando el niño era niño
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello,
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no sea más ese que soy?
Cuando el niño era niño le costaba tragar las espinacas,
los guisantes, el arroz con leche y la coliflor al vapor,
y ahora come todo, no sólo por necesidad.
Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña,
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, sólo en ocasiones, con suerte.
Imaginaba claramente el paraíso,
y ahora, como mucho, lo adivina.
No podía pensar en la nada,
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño jugaba entusiasmado,
y ahora se concentra como antes
sólo si se trata de su trabajo.
Cuando el niño era niño las manzanas y el pan
le bastaban de alimento, y todavía es así.
Cuando el niño era niño las moras le caían en la mano,
como sólo caen las moras, y asi es todavía;
las nueces frescas le ponían áspera la lengua,
y así es todavía;
encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más alta,
y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aun más grande…
y siempre es así todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite lo hace hoy todavía;
se asustaba de los extraños como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol,
y hoy vibra así todavía.
PETER HANDKE
10 de agosto de 2011
Cañón de Torrevicente

(foto de la internet)
Un güevo pa tres

–¿Qué vamos a hacer con un güevo pa los tres?
Y Quevedo, que era muy ocurrente, dijo que el que soñara la cosa mas rara, se comería el güevo pa desayunar; conque se levantan por la mañana y le dice Quevedo a uno:
– Tú ¿qué has soñao?
– Que corría por los tejaos.
Y le dice al otro "– Tú, ¿qué has soñao?".
– Yo, que volaba montao en un dragón. Y tu, Quevedo, ¿qué has soñao?
– Pues yo he soñao que estabais los dos muy lejos y que no ibais a volver, asi que me levanté y me comí el güevo.
Nitrato de Chile

Reyes que pasaron

Descansó aquel día y el siguiente en el magnífico palacio del condestable, don Iñigo de Velasco, enlazado con la marquesa de Tovar, y situado a tres cuartos de legua de esta aldea, que fue del priorato de San Juan de Jerusalen, y que tiene un pequeño puesto en la Historia. Después, la ilustre princesa de la casa de Francia, prosiguió su marcha con su servidumbre y los ciento veinte hombres de guerra, hasta Guadalajara, en que se casó con Felipe II, que por tercera vez contrajo nupcias, que ni fueron muy felices ni muy duraderas, pues Isabel de Valois murio muy joven, asfixiada tal vez por la etiqueta enojosa y sombría de aquella corte. (Emilio Mozo de Rosales. "Las cacerías de lobos")


...aviendo salido Sus Magestades y el Príncipe, de Corella el 17, y hecho noche en Cintruenigo, Agreda, Hinojosa, Almenar y Almarail, llegaron el 22 a la referida villa de Almazán, donde se detenían el 23 por aver padecido el Príncipe una ligera destemplanza, procedida de un resfriado, de la cual se hallaba ya libre. Aviendose recuperado enteramente el Príncipe nuestro señor de la ligera indisposición que sufrió en Almazán, partieron de este villa sus Magestades, con su Alteza, el día 24 y durmieron en Berlanga, de donde pasaron el 25 a la villa de Atiença, con perfecta salud.
Fray Tomás
Seguimos recibiendo adhesiones a la causa de FRAY TOMÁS A LA DIPUTACION
Barcones y Rello vuelven a sonar
Asi titula la noticia el Diario de Soria de hace unos días, al hablar de la restauración y recolocación de las campanas de las iglesias de Barcones y de la Villa de Rello.9 de agosto de 2011
Churro, media manga o manga entera
La carretera

- La foto es del blog Cielos y nubes
Atalaya de Los Cordeles
Las siete parroquias
El castillo de Berlanga domina la ciudad y el paisaje desde lo alto de un cerro que, por detrás, cuenta con la defensa añadida de un barranco sobre la hoz del río Escalote. Merece la pena subir la cuesta para admirar su torre del homenaje, gótica y esbelta, y también los cuatro grandes cubos renacentistas que ocupan las esquinas de la planta rectangular, ya con troneras para artillería.
A comienzos del siglo XVI, Carlos V pidió a Juan de Tovar -marqués de Berlanga, duque de Frías y condestable de Castilla- que fortificase el castillo en previsión de un ataque francés. Tovar contrató a un ingeniero italiano, Benedetto di Ravenna, para que modernizase la fortaleza gótica, adaptándola a las nuevas formas de hacer la guerra, es decir, a las necesidades de los artilleros. Pero las que aparecieron por allí no fueron las tropas francesas de Francisco I. En su lugar, y después de la humillante batalla de Pavía, los que llegaron a Berlanga, y en condición de rehenes del emperador, fueron el delfín y el duque de Orleans.
Los dos hijos del rey de Francia se encontraron entre los primeros huéspedes del flamante palacio que se acababan de construir los Tovar a los pies del castillo. Además de estos rehenes de Carlos V, por este palacio de los Condestables pasaron otros franceses ilustres, como Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, o Felipe V, primer Borbón que ocupó el trono de España. Y así como el destino quiso que este palacio estuviera ligado a Francia desde el principio, para su desgracia y la nuestra también lo estuvo su final. En 1811, las tropas napoleónicas lo incendiaron, y hoy tenemos que imaginarnos lo que debió ser su esplendor por la torre norte, que custodia el arco de subida al castillo, por una fachada de proporciones más que notables, y por los restos erosionados de las terrazas que ocupaban sus jardines renacentistas.
No cabe descartar que este lamentable incendio del palacio fuese una revancha divina. La parroquia de Nuestra Señora del Mercado, la iglesia principal de Berlanga, se encontraba precisamente en la misma plaza donde los marqueses querían construir su palacio. Dicho de otro modo, molestaba. Los marqueses solicitaron y obtuvieron una bula papal para edificar una colegiata en Berlanga. Entre las razones oficiales se alegó la conveniencia de unificar el culto en un solo templo, ya que la villa contaba con siete parroquias, casi todas pequeñas iglesias románicas. Otra alegación fue que la colegiata ayudaría a vigilar y comprobar que los conversos cumplían con la fe recién estrenada. Además, al contar con los materiales de construcción de las siete iglesias a demoler, la erección se abarataría mucho.
- Como sería la colegiata con las dos torres del proyecto original
Sabíamos que para la construcción del palacio, el marqués había demolido una parte de la muralla y una puerta más antigua que la actual del Mercado. ¿En que parte estaría entonces esta parroquia de Santa María, dentro o en la misma muralla? ¿tendría galería porticada como las de San Esteban?En 1530, después de sólo tres años y medio de obras, se consagró la colegiata de Berlanga, conservando la advocación de aquella iglesia demolida de Nuestra Señora del Mercado, muy apropiada para una villa de tan notoria judería. El programa arquitectónico completo incluía también un claustro y una segunda torre, pero nunca llegaron a erigirse. Con su planta de salón de tres naves a una misma altura, la colegiata es de una elegancia y de una claridad compositiva espectaculares. Da una sensación de amplitud parecida a la de las grandes lonjas góticas. Las bóvedas de crucería se sostienen gracias a ocho pilares colosales sin más capitel que una sencilla línea de imposta, de los que salen como palmas las nervaduras flamígeras. Tal vez Juan de Resines, el arquitecto, tuviera en mente -además de otros modelos- a San Baudelio, levantada sobre un único pilar palmeriforme del que nacen ocho arcos de herradura.
Berlanga en dos tiempos
"Los recuerdos de la infancia son enteramente fieles. Los ojos de los niños purifican cuanto miran, porque solo ven lo que es puro. Si un niño ve lo impuro de la vida, cualquiera que sea su poca edad, es que ha dejado de ser niño. Cuantos males cometa, no caerá las responsabilidad sobre él sino sobre quién le malogró la infancia.
Mi Berlanga era, entonces tal como la veía y la vivía. La de ahora es otra cosa, como yo soy otro respecto al que fui. Recuerdas -me dice- la historia venezolana del padre y del hijo?: Que entre llaneros sucede que el padre no ve nada cerca; ve solo de lejos, cada vez más lejos, cada vez más allá del horizonte, abarcando enormes distancias. Y llevaba a su hijo para que le dijera de los peligros cercanos, porque el hijo ve solo lo cercano".
Y añade "Pienso que algo análogo ocurre con los pueblos viejos y los pueblos jóvenes. Aquellos solo miran los tiempos lejano. Pero no ven los peligros y las posibles venturas presentes. Los pueblos joven caen en la miopía. Hoy a padres e hijos suele ocurrirles otro tanto. Pero en vez de ir juntos, se separan. Nuestros pueblos viejos están habitados por viejos. La gente joven huye del pueblo viejo y marcha a las ciudades que se están haciendo a costa de deshacerlos. Por eso si yo pudiera, diría a los viejos: "atended y entended a los jóvenes" y luego diría a los jóvenes: "atended y entended a los viejos"
Pero tampoco son la solución del mañana el abandono y la huida. Cuando un barco hace aguas, son las ratas las primeras en la huída suicida. Si la dotación no trabaja y achica el agua, vendrán los de fuera y lo harán. Y el barco les pertenecerá.
Heliodoro Carpintero
en la Revista de Soria. 1970










