22 de abril de 2014

Aquellos comuneros

Articulo del blog CASTILLA RESISTE, del día 21 de abril de 2014.

«Tú, tierra de Castilla, muy desgraciada y maldita eres al sufrir que un tan noble reino como eres, sea gobernado por quienes no te tienen amor»
(Pasquín que se colgaba en las puertas de las iglesias de Castilla en 1520 y que expresaba el descontento popular ante el nuevo rey y su corte de parásitos).

Dentro de algunos días ese ente anti histórico que es la Autonomía de Castilla y León, procederá a festejar una derrota en 1521, en la que basan buena parte de la identidad regional. Identidad regional inventada y artificial, dado que la misma autonomía se compone por un lado de la Región Leonesa y de algunas provincias de la antigua Región de Castilla La Vieja por otro. Son dos regiones unidas por decreto y que no responden en modo alguno a la Castilla histórica. De hecho el Reino de León aunque compartiera monarca desde el 1230, no perdió su identidad ni sus instituciones; las cuales se mantuvieron separadas durante siglos de las castellanas. No debemos olvidar además, que las también inventadas autonomías de La Rioja, Cantabria, Madrid y Castilla La Mancha, son parte de Castilla, aunque a algunos lleven 30 años mirando hacia otro lado, negándose a reconocer a esta tierra como la identidad histórica que evidentemente es y pretendiendo con todo ello seguir viviendo a costa del ciudadano castellano, al que pretenden rebajar a la categoría de ciudadano español de tercera regional.

Pero no es este el tema que quiero tocar hoy. Hoy quería recordar a aquellos patriotas que fueron Los Comuneros de Castilla. El nacionalismo español heredero de los liberales de las Cortes de Cádiz, incluyeron a Carlos V en su mitología de personajes “eminentes” en la creación de su España jacobina. A día de hoy tenemos que seguir leyendo en muchos libros que Carlos I fue un César, un hombre moderno, que trajo el progreso a España, humanista y que llevó las fronteras españolas hasta Alemania. Pues es mentira. De entrada jamás reinó como Carlos I de España, dado que Portugal era España y tenía su propio rey (tampoco Carlos V de Alemania porque ni si quiera existía aún esta nación). Fue el Emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico y con ese título firmaba sus documentos. Su ambición por coronarse emperador, le llevó a poner sus ojos sobre Castilla, que era una de las potencias europeas más importantes por su riqueza, su ejército y su demografía en expansión (casi 7 millones de habitantes por apenas 1 en la Corona de Aragón). Cuando su madre Juana I, fue desplazada del poder por un golpe de estado perpetrado por su marido y su propio padre, no lo dudó dos veces y se proclamó por su cuenta Rey de Castilla en Flandes. Pasándose por el escroto a las Cortes de Castilla, que eran las que proclamaban desde hacía siglos a los reyes tras jurar sus fueros y libertades y a los derechos de su propia madre, a la que jamás visitó en toda su vida salvo para obtener su firma en el documento para legitimar su acceso al trono. No olvidemos que Juana I sufría una grave depresión agravada por la muerte de su marido Felipe El Hermoso y que vivía recluida en un convento de Tordesillas. El joven Carlos llegó a Castilla con 16 años, sin hablar Castellano a pesar de haberle puesto profesores de esta lengua su propio abuelo Fernando de Aragón y rodeado de su propia corte de extranjeros, a los que no tardó en otorgar suculentos sueldos y privilegios. Algo que irritó aún más a los castellanos, que ya estaban molestos con la actitud de un rey que despreciaba la lengua y los modos castellanos y que parecía interesarse exclusivamente por los tributos de Castilla. Cuando las Cortes Castellanas le proclamaron Rey finalmente en 1518, lo hicieron imponiéndole 4 condiciones:

Aprender a hablar castellano.
El cese de nombramientos a extranjeros.
La prohibición de la salida de metales preciosos y caballos de Castilla.
Trato más respetuoso a su madre Juana, recluida en Tordesillas.

Lo mismo que había hecho antes con los derechos de su madre, lo hizo ahora con las demandas de los castellanos. Pasó por encima. Conociendo la negativa de los castellanos a otorgarle dinero para proclamarse emperador de Alemania, convocó unas Cortes en Santiago de Compostela en 1520 y sirviéndose de presiones y sobornos a muchos procuradores, consiguió hacerse con el botín demandado. Esto terminó por encender los ánimos en las ciudades de Castilla ahogadas por los impuestos, y una por una se alzaron en rebelión encabezadas por Toledo. Las ciudades comuneras elevaron por escrito sus demandas al rey, el cual respondió con la guerra, cuya primera víctima fue Medina del Campo, que fue arrasada con fuego por las tropas imperiales. Resulta chocante el trato dado a Lutero por el Emperador Carlos, si lo comparamos con la durísima represión a los Comuneros castellanos durante más de 10 años de persecución implacable. Y todo simplemente por haber pedido hablar con él y exponerle su preocupación sobre el futuro de Castilla, si la misma apoyaba financieramente ese Imperio. Imperio que ciertamente terminó por arruinar a todos los campesinos castellanos y en general al Reino entero (la Corona de Castilla).
Mosaico en la casa de Atienza donde nació Juan Bravo de Lagunas

¿Pero quienes eran estos comuneros que lideraban esta rebelión?. En su mayoría eran pequeños caballeros y una parte importante del clero castellano. Era un movimiento claramente antiseñorial, que fue incorporando rápidamente a campesinos, artesanos y gentes del pueblo llano. Ante esto, los grandes nobles de Castilla, viendo peligrar sus privilegios, apoyaron a Carlos V. Los líderes comuneros eran muy cristianos, como no podía ser de otra forma. Se movían en base a un fuerte código de honor y acostumbraban a hacer sus juntas siempre dentro de una iglesia y frente a una Biblia. Me gusta remarcar esto para poner en evidencia a los que ahora se proclaman “comuneros”, pretendiendo homologarlos a los comunistas. Fijaros hasta que punto llevaron a cabo ese código de honor que su líder, Juan de Padilla, aún sabiendo que la guerra estaba perdida, no dudó en hacer frente a las tropas imperiales en Villalar en 1521 porque su honor se lo exigía. Se cuenta que ante el cadalso al que fueron condenados, tuvieron que escuchar la sentencia a muerte por traición. La respuesta de otro de los líderes, Juan Bravo no se hizo esperar. Afirmó que cumplieran la sentencia pero que ellos no habían traicionado a nadie y que el autor de la misma era un embustero. Padilla le mandó sosiego y le dijo que si el día anterior habían sabido luchar como caballeros, ahora debían saber morir como cristianos. Ante tales palabras y muy emocionado, Juan Bravo pidió morir el primero para no ser testigo de la muerte de tan noble jefe. Tras aquella derrota Castilla fue sistemáticamente saqueada por los Austrias (con Felipe II Castilla quebró 3 veces), luego por los Borbones y por aquel camino llegamos a lo que tenemos ahora. Una tierra desolada que se muere en silencio y que apenas recuerda ya a aquel reino que fue el principal baluarte de la Reconquista. Lo demás es Historia conocida.

Pero como decía antes, existen ahora determinados grupos que auto proclamándose comuneros, pretenden ser el legado de aquellos. Van con banderas moradas que nunca fueron comuneras y en el colmo de la manipulación histórica, le añaden una estrella roja. No hay nada más alejado de Los Comuneros de Castilla, que esta horda de marxistas, materialistas y ateos. Podrán ir a Villalar a festejar la derrota de 1521 (lo cual en sí mismo es ya una estupidez supina), pero ni representan a Castilla ni al pueblo castellano.

Los Comuneros fueron quizá unos de los últimos representantes de la genuina rebeldía ibérica. Aquella raza de hombres que preferían la muerte al deshonor. Que ponían por encima de nobles y reyes a su tierra y a su pueblo. Y que jamás exigieron a sus soldados algo que ellos no estuvieran dispuestos a dar. Todo un ejemplo de como eran los castellanos de entonces, cuyo reflejo lo vimos después en 1808 y salvando las distancias, incluso durante las Guerras Carlistas. Los Comuneros por tanto, jamás lucharon para defender feudalismos o sus propios intereses de clase como han insinuado algunos. Murieron por la libertad del Reino, por la libertad de su pueblo y por su Dios. Y por ello merecen ser recordados como verdaderos héroes de Castilla.

(Para los que quieran profundizar en esta decisiva etapa de la Historia de Castilla y de España, les animo a leer la obra del historiador e hispanista Joseph Pérez, Los Comuneros).

8 de abril de 2014

MAN, el museo sin gente.

El nuevo Museo Arqueológico Nacional (MAN) de Madrid es un espectáculo, un museo-joyero de reliquias hermosas al que le falta sentido de la historia y del paso del tiempo y, sobre todo, protagonistas


Artículo de José Cervera en Eldiario.es del 7 de abril de 2014.



Hay dos tipos de museos fallidos. Está el museo del viejo estilo, como lo fuera el viejo Museo de Ciencias Naturales de Madrid, como algunas salas del Muséum National d'Histoire Naturelle en París o como el glorioso Museo Egipcio en la Plaza Tahrir de El Cairo. Descendientes directos de los Gabinetes de maravillas ( Wunderkammer) renacentistas, son un batiburrillo de restos en las exhibiciones, un desmadre de piezas con aire de almacén con cristaleras. En el Museo Egipcio, por ejemplo, no encuentras un arco: hay cincuenta, de diferentes épocas, amontonados en inmensas vitrinas sin apenas etiquetas, sin ninguna explicación. Una habitación lateral puede estar repleta de las herramientas con las que se construyeron las pirámides pero no aparece ningún esquema de cómo se usaban o fabricaban.
Este tipo de museo es fantástico, si sabes de lo que se habla, porque puedes ver piezas poco comunes, analizar la variación a lo largo del tiempo, disfrutar de las diferencias y de los detalles. Pero si no sabes distinguir un cartucho de la VI dinastía de un grafito helenístico, estás muerto: es imposible abarcar la variedad o descubrir una guía.
El otro tipo de museo está mucho más de moda, y el ejemplo más llamativo quizá sea el joven Museo Inhotep de Saqqara, en Egipto. Se trata de un museo-joyero en el que se sacrifica la variedad por la excepcionalidad de las piezas: en un edificio ultramoderno y con una iluminación y montaje expositivo preciosistas y mínimos se exhiben apenas un puñado de piezas de carácter absolutamente excepcional. Es el museo como exposición de unos pocos tesoros de incalculable valor a los que se saca el máximo partido estético: la renuncia a cualquier intención didáctica en favor de la contemplación de maravillas sin contexto, sin explicación, sin apenas respaldo histórico. El museo como atracción turística exclusiva, estéticamente espectacular, vacía.
La nueva exposición del Museo Arqueológico Nacional (MAN) en Madrid pertenece a este segundo tipo: es un espectáculo, una exhibición de tesoros, un despliegue de hermosas maravillas. Es una forma de mostrarle al mundo los tesoros que ha dejado el pasado en nuestro país. Es una fardada que encantará a los turistas. Pero si acude a él queriendo aprender sobre la historia de la península y los pueblos que la habitaron, anda usted listo. Porque hay maravillas de la antigüedad, pero no hay gente.
Lo que sí que hay, y soy consciente de que me repito, son tesoros. Pero es que son muchos: el de Jávea, el de la Aliseda, el de la Puebla de los Infantes, el de Salvacañete, los varios de Palencia, el de Cangas de Onís-Vegadeo, el de la Torre de Juan Abad, la Vajilla de Abengibre, el Visigodo de Guarrazar, el de Recópolis, el de Mogón, el de Bentarique, el de Priego, el de Pamplona... Acumulaciones de monedas o joyas, típicas de momentos de inestabilidad y miedo social; almacenes de riqueza para cuando vengan tiempos de bonanza que nos hablan de familias y clanes en crisis, atemorizados por el futuro, queriendo garantizar la pervivencia de su posición y su estirpe.
Y el hecho de que haya tantos, y de que quedaran abandonados para que pudiésemos encontrarlos hoy, nos habla de las muchas eras del miedo que acumulan las tierras de España, y sus muchas víctimas. Porque encontrar hoy un tesoro demuestra que alguien quiso poner a salvo su riqueza, y que después no pudo volver a recogerla. Nos habla de personas, de gente individual aterrorizada, y después muerta. Nos habla de sentimientos.
En las hermosas y elegantes vitrinas del nuevo MAN no veremos a esa gente, ni sus temores, ni sus fallos, ni su desaparición. Veremos monedas primorosamente restauradas, espléndidamente iluminadas, estéticamente irreprochables. Veremos armas y aperos preciosos, joyas, hermosos vasos de cerámica, o de metal. Veremos objetos de estética arrebatadora a los que se ha sacado el máximo partido estético. Lo que no veremos es gente. Ni historia.
Veremos, sí, maravillas. La Dama de Elche y su severa elegancia antigua, con sus escoltas la Dama de Baza, la de Galera y las estatuas del Cerro de los Santos. Remontajes de núcleos de los talleres de sílex de las terrazas del Manzanares en Vicálvaro, de cuando Madrid era el centro del paleolítico mundial. Los toros de bronce del Santuario de Costitx, en Mallorca, modernos en su severidad y elegancia. Mosaicos romanos con caras que parecen retratos a base de teselas irregulares, como el de Medusa y las Estaciones encontrado en Palencia. Sarcófagos como el de la Orestiada, de Husillos, que prefiguran los capiteles de Frómista. La estatua de Livia, de hermosa factura clásica. El Estandarte de Pollentia, emblema de un colegio juvenil hispanorromano.
El bote de Zamora, un intrincado trabajo de labrado de marfil de la era andalusí. Portadas de arco en yeso de Al Andalus. Bosques de capiteles románicos de excepcional belleza. Los 'Dessert' de Carlos IV, miniaturas de ruinas romanas en materiales originales. El Ábaco Neperiano con el escudo de los Jerónimos de Madrid, en realidad dos calculadoras mecánicas para grandes números del siglo XVII. Bosques de capiteles románicos con sus danzas de santos y monstruos tallados por artesanos de toda la Península.
Lo que falta son otras cosas. Como un sentido de la historia y del paso del tiempo; la única escala temporal visible está a la entrada, codificada en hermosos colores que después no sirven para nada; es complicado saber cuál de las elegantes vitrinas corresponde a la época posterior, o seguir un orden cronológico a no ser que uno se guíe por los números para las audioguías, que tampoco son fáciles de ver. La gente que intenta aprender historia con la visita con frecuencia se pierde. Tampoco hay una interconexión de los diversos departamentos que ayude a entender el contexto de cada momento en el tiempo. No se explora el fenómeno de los verracos y las bichas, tan ampliamente extendidas por toda la Península, y su más que probable influencia oriental.
La espléndida colección de vasos áticos del departamento de antigüedades clásicas no se relaciona con las tumbas de la época ibera en las que ese tipo de cerámicas se usaba como urnas de enterramiento. Las diversas épocas egipcias no se conectan con las influencias norteafricanas y orientales de la era de colonización cartaginesa. En la Edad Media la exposición de objetos cristianos está separada de la de los islámicos, aunque ambos fueran coetáneos y se influenciaran. A menudo las mejores explicaciones están en las abundantes exhibiciones especiales para ciegos, que se pueden tocar. No hay un sentido de momento histórico, ni un recorrido claro.
Pero la ausencia más clamorosa es la de la gente; las personas que había detrás de los objetos. Los que tallaron aquellas estatuas; los que manejaron aquellos arados o cazaron con aquellas puntas de sílex. Los herreros que templaron los hierros, los tejedores que usaban los telares cuyas pesas abundan, los niños que jugaron con las canicas y las muñecas. No hay signos de la arrogancia que sin duda lució el portador de la espada con pomo de oro de la Edad del Bronce medio hallada en Guadalajara, o de la temible Jineta árabe del siglo XIV.
Apenas aparece un destello personal en las colecciones de urnas funerarias, o de vasos cerámicos, o las vajillas de plata iberas. Ni siquiera se nos cuenta gran cosa sobre el reyezuelo que fue enterrado en el monumento de Pozo Moro que preside uno de los patios del museo. Hasta las reconstrucciones de pueblos, ciudades y construcciones en 3D carecen de siluetas humanas; es como si los monumentos hubiesen brotado del suelo espontáneamente.


Hay personas en el MAN, pero están ocultas en los pequeños detalles, en los rincones de las vitrinas. En las pinzas de depilar iberas y en los estrigilos, rascadores que griegos y romanos usaban en los baños para limpiarse. En los delicadísimos cestillos tejidos con esparto de la Cueva de los Murciélagos en los que la gente del Neolítico se colgaba talismanes al cuello. En los colgantes Bullae que marcaban la infancia de los niños romanos. En la inmensa atención al detalle de quien talló el ídolo oculado de Extremadura, del Calcolítico.
En las inscripciones de las lápidas romanas, con frecuencia llenas de cariño y genuino dolor. En las placas de maldición (Tabellae defixiorum) que los hispanorromanos usaban para vengarse de enemigos. En las vainas de espada de importación con las anillas para colgarlas modificadas para adaptarse a la moda local. En las herramientas de labranza y oficio. En los tarros de perfume y las hebillas de la ropa. En las cerámicas sigiladas utilizadas para comer en el entorno doméstico. En los elaborados enterramientos de todas las eras, eje de uno de los recorridos temáticos ('Arqueología de la Muerte').

Incluso hay, si no errores, sí peculiaridades de etiquetado. Como el colador neolítico de cerámica de El Sabinar, que no se dice se usaba para hacer queso. O como las 'cadenas' en la vitrina de minería romana que son, en realidad, grilletes para esclavos. Se dejan pasar oportunidades para enlazar la vida de los antiguos con la actual, como en los mosaicos que celebran la victoria del equipo Rojo de cuádrigas, que podrían anunciar una victoria de Ferrari con cuatro caballos. O como la Tabla Gladiatoria hallada en Itálica que reproduce un discurso del Emperador Marco Aurelio quejándose de los elevados precios y los desmesurados ingresos de los organizadores de espectáculos y deportes, que además no pagan al fisco; cuanto más cambian las cosas, más siguen igual.
La arqueología huele a tierra, y a sudor. Recuperar restos del pasado es una tarea bastante física que, como en cualquier trabajo, se compone sobre todo de rutina recompensada muy de vez en cuando con un hallazgo excepcional, con un destello de belleza o verdad. La gente que excava, a veces con pincel, a veces con pico y pala e incluso con taladros neumáticos, lo que buscan es a otra gente. Los tesoros, como los fragmentos de cerámica basta, los cimientos de edificios o las esquirlas de hueso que forman el día a día de una excavación no son fines en sí mismos, sino pistas, datos, herramientas para conocer y comprender a la gente del pasado.
La arqueología pretende conocer la historia, que es la vida de millones de seres humanos que vivieron antes que nosotros; como nosotros y diferentes de nosotros. En el nuevo Museo Arqueológico Nacional no hay olores, ni personas, ni casi historia. Es como un regreso a la idea de las películas de Indiana Jones, una arqueología entendida como caza de tesoros con nombre y apellidos. Hay joyas, y tesoros, en un entorno aséptico y con una estudiada iluminación. Allí podrá usted fardar de historia, pero no aprenderla, porque la apariencia está por encima de la esencia. A lo mejor porque el problema no es del museo; quizá porque la nueva exposición del MAN es justo la exposición que nos merecemos.
Artículo de José Cervera en Eldiario.es del 7 de abril de 2014.

Por la senda del Torete.VI

Un año más, y van seis, aprovechando el regreso a casa, las vacaciones y el buen tiempo, tendrá lugar la marcha pedestre "Por la senda del río Torete", que este año como novedad baja con agua.

Será el 19 de abril, Sábado Santo. Organiza la Asociacion Rio Torete de Bordecorex y  los ayuntamientos de Caltojar y Fuentegelmes 

SE sale a la  8:00 h de la Plaza de Caltojar, en ruta hacia Bordecorex, la atalaya de La Torremocha y Fuentegelmes, para llegar a Villasayas, donde habrá comida comunitaria como final del recorrido.

El precio de la actividad es de 20€ por cabeza. Los interesados deberán apuntarse antes del día 19 de abril en Villasayas, Caltojar, Fuentegelmes o Bordecorex. Si alguien no puede inscribirse in situ, tambien puede hacerlo en este correo: 
wwwbordecorex@yahoo.es

6 de marzo de 2014

Diálogo de gallinas en Valderrueda

-Como gallo vuestro que soy, os conmino a que despejéis la subida a la iglesia, que no es lugar apropiado para vuestros cotilleos- dijo el gallo con evidente mala leche.
Las gallinas reaccionaron con rapidez, cambiando el rumbo hacia los muros desvencijados  de unos pajares
Eran gallo y gallinas, los únicos habitantes de las calles de Valderrueda a esa hora de la tarde, si no contamos al gato, que enseguida desapareció por una gatera.
-Pues mi abuela -dijo una gallina- recordaba haber oído que La Soraya venía por aquí con su tío Virilo, a vender el pan.
-Pues si viniera ahora no vendería ni un colín, porque cada año que pasa quedan menos humanos por estos pueblos. ¡Si casi somos ya más gallinas que personas! -dijo otra gallina altanera y orgullosa.
-Y sin casi -dijo la gallina más sabihonda de todas, que ocupaba interinamente el puesto de secretaria del gallinero, por desaparición de la titular, se cree que víctima de un guiso de arroz.
-Y, siendo la susodicha, orihunda por parte materna de estos territorios, ¿no sentirá cierta comezón, al contemplar la agonía en que se van sumiendo? -replicó una vieja gallina de tornasolado plumaje.
Todas las gallinas bajaron la cabeza y meditaron largamente las sabias palabras de la más vieja.
 En eso, volvió el gallo inquieto a dar otro golpe de timón, y condujo el grupo hasta el gallinero, con lo que nos quedamos sin conocer más detalles de esta jugosa y gallinácea conversación.

Protestas contra el fracking en Sigüenza

El pasado 26 de febrero la Señora Cospedal realizó una visita institucional a la Ciudad de Sigüenza, rodeada de amplias medidas de seguridad como viene siendo habitual en todos los desplazamientos de esta polémica mandataria. 
En los alrededores del castillo se organizó una pequeña manifestación de protesta contra los oscuros planes de fractura hidraulica (fracking) en la comarca de Sigüenza y territorios limítrofes de las de Medinaceli y Berlanga. Allí acudimos unos cuantos sorianos por la parte que nos toca en lo que supondría la puntilla definitiva para la despoblación y la desolación de nuestros campos.

25 de febrero de 2014

Bonet de Paredes

Nacido en Orihuela, hacia 1647, los primeros datos sitúan a Juan Bonet de Paredes como maestro de capilla en Berlanga de Duero en 1680. 
Posteriormente, ejerce en Ávila en 1682, en Segovia en el período 1684-86, en Madrid en 1690 como maestro en el Monasterio de la Encarnación, en 1691 como capellán de las Descalzas, y en Toledo desde 1706 hasta su muerte en 1710.
Pero poca - o ninguna - es la obra que se conserva en los archivos de estas ciudades, exceptuando el de Segovia, posiblemente por el mayor celo del Cabildo en exigir la entrega de las obras a los maestros de capilla. El Archivo de Segovia es depositario de una hermosísima colección de tonos castellanos de Juan Bonet de Paredes, citado también como “maestro Paredes”, de la que este programa nos presenta una muestra. 

 Aunque su relación con los cabildos no fuera siempre fácil, Paredes era un gran músico y un maestro apreciado en toda España. El Cabildo de Segovia, que le despidió en 1686 por una trifulca con un canónigo en una procesión, le consultó poco después, como hizo el de Santiago de Compostela, en las oposiciones al magisterio de capilla. El tratadista Francisco Valls le cita como ejemplo en su “Mapa Harmónico (editado en 1742), copiando algunos fragmentos de sus obras, que posiblemente se cantaron muchos años después, 
tal vez instrumentadas, como la obra en latín conservada en El Escorial y datada en 1783. Muestra del aprecio que otros maestros de capilla tenían por su obra es que Burgos, Salamanca, Cuenca, Valladolid, Segorbe y Canet de Mar conservan alguna obra suya, en copia del XVII.
Bonet de Paredes, como Juan Pérez Roldán - del que nos ocupamos hace un año - , o como Cristóbal Galán al que dedicaremos sucesivos trabajos, son maestros del XVII que ejercieron apenas dos, tres años en Segovia, pero su influencia se deja sentir. El maestro Paredes, al que enviaron de joven a estudiar a Madrid, conoció el nuevo y expresivo estilo de autores como Juan Hidalgo o Juan del Vado, que ejercieron en la Capilla Real, o de otros autores de teatro como José Marín. No es pues casualidad que se conserven tantos de sus tonos dedicados al Santísimo - ese “galán embozado en la Custodia” - impregnados del mismo arrebato que los tonos humanos de donde muchos derivan. 

Alicia Lázaro
El arrebato de un maestro viajero.

10 de febrero de 2014

Maura habló en Berlanga

TIQUIS - MIQUIS 
D. Antonio Maura ha hablado en Berlanga y, corno siempre que habla don Antonio, nuestra Prensa se ha llenado de comentarios. A pesar de que el señor Maura suele dejar en sus discursos, margen a interpretaciones contradictorias, a pesar asimismo de que los extractos telegráficos vienen a complicar extraordinariamente esta oscuridad algo sibilina característica del orador, queda patente por encima de todo una afirmación irrebatible, la de que los intereses españoles están de acuerdo con los intereses de Francia e Inglaterra y en consecuencia que estas dos naciones deben ser las aliadas naturales de España.
No es de ahora que el Sr. Maura se expresa así, pero es precisamente en estos instantes, cuando los misterios diplomáticos parece que gravitan con inusitado vigor sobre nuestro sino, que las palabras del estadista tienen una trascendencia y una significación indiscutibles.
Ante todo son un reproche a la caterva de fanáticos germanófilos que mangonean el amor a España en provecho de Alemania; después constituyen una desautorización evidente a las doctrinas de todos los conservadurismos indígenas tan admiradores del autoritarismo, disciplina y poder teutónicos, y, por último, vienen a condenar esa extraña neutralidad servil que nos obliga a complacer a todos, siendo el más exigente, descarado y enredón —no hay necesidad de señalarlo- el que nos coloca en mayores apuros y nos hace pasar mayores vergüenzas.
Todas las razas conservadoras de España han reconocido en el Sr. Maura una sinceridad, un prestigio, una convicción y un amor al país excepcionales y nadie desde ahora, podrá poner estas cosas como escusa de su germanofilia sin ponerlas en duda en la persona del apóstol.
El golpe es rudo para los fanáticos del militarismo teutón que sonaban en ver el hulano de Guillermo II al lado del requeté por esas montanas de Dios. Y la prensa germanófila china y tiene irreverencias para el Sr. Maura, quien vuelve de su ostracismo político enarbolando la bandera de la libertad y de la justicia ofreciéndose a triunfar o morir con la Espana latina y caballeresca.
Revista Iberia, Barcelona, 16 de septiembre de 1916. numero 76, páginas 3 y 4

25 de enero de 2014

Ciruela en el Diccionario Geográfico-Estadístico de D. Sebastián de Miñano


Como ya referí al hablar de Berlanga en el mismo diccionario, éste se publico en el primer tercio del siglo XIX y es anterior al de Pascual Madoz y fue una magna obra que compilaba en 11 volúmenes todos los pueblos de España.
De Ciruela decía: L.S. de España, provincia de Soria, obispado de Sigüenza, partido de Berlanga. A.O., 20 vecinos, 90 habit., 1 parroquia que tiene por aneja la de Casillas, 1 ermita, 1 hospital. Sit. en terreno llano, a orilla del río Escalote y cerca de Berlanga y desde él se ve el convento de este último pueblo. Produce corta cosecha de granos y algún ganado lanar y vacuno. Dist. 9 leguas de la capital. Contr. 555 rs. 32 mrs. Derec. enaj. 45 reales 3 mrs.

24 de enero de 2014

Leyenda de la Sima del Coborrón

Vivía en Berlanga, no hace muchos años, una joven muy pobre llamada Adelina, huérfana desde muy pequeña, que vivía con su abuela en una humilde casa en el barrio de Las Pedrizas.

La víspera de San Juan se levantó Adelina muy temprano y le confesó a su abuela con lágrimas en los ojos, que no podría asistir al baile de esa noche por no tener vestidos ni adornos propios para la ocasión. Todas las mozas de la comarca irían a la fiesta menos ella. La abuela trató de consolarla, explicándole que la belleza y la bondad de corazón no siguen el mismo camino que la posesión de riquezas o de palacios y que el premio para las muchachas buenas y lozanas como ella, era sin duda el encuentro del amor verdadero, más pronto que tarde.

Adelina confesó a su abuela el amor que sentía por el pastorcillo Serafín, que pastoreaba a menudo con sus cabras por Las Peñas y ella lo mirada embobada desde la ventana de su alcoba, aunque nunca había hablado con el más de dos palabras.

La abuela viendo que no cesaba en su aflicción, le propuso ir hasta la Sima del Coborrón a recoger un ramo de flores, que adornan más que el oro, y que son las más hermosas en esos días del solsticio. Con ellas le haría una diadema para lucirla en el baile de por la noche
-Corta un ramo, pero no te entretengas porque la bruja que vive dentro de la cueva hechiza a las mozas guapas que se acercan y las condena a no salir nunca de allí, salvo en la noche de San Juan.
-Que tonterías, abuela. Las jóvenes que desaparecieron en ese paraje se caerían sin querer.
-No te fíes, Adelina, corta las flores y regresa pronto, que ya he puesto las sopas al fuego. Por la tarde te haré la diadema y esta noche serás la mas guapa del baile.

Cuando estaba recogiendo las flores, comenzó a sentir una hermosa melodía, y al mirar hacia la sima vio que la boca se iluminaba y que junto a ella había una princesa con corona y una túnica azul turquesa. Era la bruja, sin duda, que usaba estas artimañas como en los cuentos infantiles para engañar a Adelina.
-Acércate, muchacha, que te cambio las flores por una diadema de oro de verdad, para que vayas con ella al baile. Ven conmigo, elije la que quieras y será para tí.

Sin hacer caso de la advertencia de su abuela, entró Adelina en la sima y desapareció.
En el baile por la noche, Serafín la echó de menos y la abuela llorando le contó lo sucedido. También el pastorcillo andaba loco por Adelina y tampoco había encontrado ocasión para decírselo. Pasó todo el año pensando en ella y llevando a menudo a las cabras por las inmediaciones de la sima, por mantener vivo su recuerdo y esperando quizás un milagro. 

La siguiente noche de San Juan después de guardar los animales en la taina, se marchó para la sima y se quedó dormido junto a la boca, hasta que la misma hermosa melodía de antes, lo despertó al mismo tiempo que salía la comitiva de las muchachas desaparecidas en la caverna a lo largo de los tiempos. Se fijó en Adelina, que se veía radiante con túnica blanca y una diadema dorada en la cabeza, salió rápido a su encuentro y la besó en la mejilla, con lo que el hechizo desapareció y los dos se marcharon raudos monte abajo al baile de San Juan, después de dar a la abuela la mayor alegría de su vida.

Adelina y Serafín se casaron, sacaron unas perrillas de vender la diadema de oro, con las que arreglaron la casa que Serafín tenía en La Yubería, a la que se llevaron a la abuela. Compraron un rebaño de cabras propio, tuvieron una docena de hijos y vivieron felices muchos años.

Un día tras un temblor de tierra, la Sima se cerró para siempre, con los seres mágicos que la habitaban, pero todavía en el solsticio, por aquellos parajes, siguen naciendo las flores más hermosas.
FIN


14 de enero de 2014

La atalaya de Bayubas de Abajo es declarada B.I.C.

La Consejería regional de Cultura y turismo ha declarado Bien de Interés cultural la atalaya de Bayubas de Abajo, conocida también como de La Pedriza o de la Taina de La Hoz.

Se declara la Atalaya de Taina de la Hoz en Bayubas de Abajo (Soria), bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Al mismo tiempo, y en cumplimiento de las prescripciones impuestas por la legislación vigente, se delimita un entorno de protección. 

En la delimitación del entorno de esta atalaya, se ha tenido en cuenta su ubicación exenta en la parte superior de un cerro, desde donde domina y controla el paso de la Hoz en una ruta secundaria hacia la principal entre Berlanga y Gormaz, que comunicaba el pueblo de Bayubas con el castillejo y despoblado de Badorrey a través del vado sobre el Duero. Frente a la torre en el otro lado del desfiladero se encuentra una cueva conocida como El Horno de La Mora.

Se trata de una torre cilíndrica de la que solo se conserva una parte del perímetro. Por lo que aún queda en pie, con una altura máxima de 4,5 metros podemos inferir que era de grandes dimensiones, con un diámetro exterior de mas de  6m. El muro en su parte inferior tiene una anchura de 1,5 metros. Al igual que en otras atalayas, el muro de la planta baja presenta mayor anchura, decreciendo en los pisos superiores. A una altura aproximada de 3,5 metros se conservan los restos de mechinales donde hubieron de estar situadas las vigas que soportarían el primer piso. No hay vestigios de vano de entrada. Esta construida mediante sillarejo dispuesto en hiladas, trabado con mortero de cal, con piedras calizas irregulares, más gruesas en su parte inferior. Conserva parte del enfoscado de cal en su zona exterior. 

La declaración afecta también a otras cuatro atalayas colocadas estratégicamente en el municipio del Burgo de Osma, son las de Lomero y Valdenarros, en torno al nucleo del Burgo, La de Uxama y la de El Enebral (estas dos últimas restauradas hace unos años). Se han olvidado de la de Lodares.

3 de enero de 2014

Libro sobre Paones


Por la mañana estuvimos en la librería Las Heras, curioseando nuevos títulos sobre Soria y sus pueblos, pero este no lo encontramos; y por la tarde como por arte de encantamiento apareció en el bar de Recuerda, donde no nos dio tiempo a leerlo entero porque se trata de un repaso concienzudo a todos los hitos artísticos, naturales y paisajisticos; a las tradiciones, usos y costumbres; unos y otras desfilando ya por el inexorable viale del tramonto, pero vivos todavía en la memoria de muchos, como este Rafael López García, paonense ilustrado, de 1947, que realiza una digna labor recopilatoria que puede servir de ejemplo a muchos otros pueblos castellanos, para dejar constancia de lo que fueron.


En otros tiempos, lejos de la globalización, cada pueblo por pequeño que fuese, tenía su propia singularidad. Es bueno que quede plasmada para saber lo que hemos sido no hace tantoEs bueno también que se conozca la riqueza monumental y turística que atesora el pueblo de Paones, en la comarca y fuera de ella, vestigios de la prehistoria y paisajes de leyenda. 

Una joya, este libro, para todos los que nos gusta saber que había en los pueblos antes de que no quedara (casi) nada.

19 de diciembre de 2013

La Riba de Escalote: the oldest village of Spain

The average age of the village of 'La Riba de Escalote', in Soria's province, northeast of Spain, is of more than 76 years. The highest of the country according to a report of INE, Spanish National Statistics Institute.
seguir leyendo.

18 de diciembre de 2013

Berlanga en el Diccionario Geográfico y Estadístico de Sebastián Miñano.

Esta magna obra de 11 volúmenes, pretendía ser una compilación de todos los pueblos de España y Portugal. Se publicó entre los años 1826 y 1829 una veintena de años antes del  archiconocido diccionario de “Madoz”.

Y esto es lo que dice el “Miñano” sobre BERLANGA. …

”BERLANGA, V.S. de España, prov. de Soria, cab. de part. de su nombre, obisp. de Sigüenza, Vic. foránea, A.M. de primera clase con dos ordinarios, 425 vec., 1668 hab., 1 parr. Que es insigne iglesia colegiata con el título de Nuestra Señora del Mercado, creada por el Papa León X, año de 1514: su cabildo se compone de 5 dignidades, 12 canónigos, 4 raciones, y 9 medias raciones: 1 hospital, 1 conv. De cada sexo, 1 pósito, caja de correos, admin. subalt. de loterías, Sit. En una hondonada a quien dominan dos colinas. La baña el río Talegones y el Escalote, muy abundante de pesca. A ½ leg. corre el Duero. Produce trigo de varias especies, cebada, avena, legumbres, vio, frutas y mucha caza. Ind. Cría de ganado lanar y vacuno. Dista 8 leguas, E. de la capital, y 4 S.E. de Sigüenza; y desde el Burgo de Osma hay 6 horas de marcha militar, en cuyo intermedio se encuentra Lodares, Contr. 18.542. rs. 25 mrs. Derec, enaj, 6870 rs. 4 mrs”…

¿Alguien se anima a ir al Burgo a marcha militar?.

Laura López Covacho. 2013.

13 de diciembre de 2013

El yacimiento olvidado

Las nuevas tecnologías nos han permitido de un tiempo a esta parte, divisar los parajes de nuestros pueblos desde las alturas, por lo que de vez en cuando leemos noticias de nuevos descubrimientos arqueológicos en lugares donde no se presentían, o la confirmación de otros de los que solo había suposiciones, como en el caso de una de las villas romanas que hubo en Bayubas de Abajo.

Ya hemos dado aquí en varias ocasiones pistas suficientes, si no las había ya en los libros, para deducir que tuvo que haber un poblado fortificado en lo alto del cerro del Coborrón, y si nuestro pueblo no figurara en los últimos puestos de las inversiones culturales de la Junta y la Diputación, algo se tendría que haber avanzado en su estudio. Sabemos que no es esta buena época para pedir, pero por si sirve de algo, aquí les dejamos este primer barrunto de Narciso Sentenach allá por el 1914:

Nada más suntuoso e inexpugnable que aquellos acantilados, tajada la roca a pico, imposible atacar los fuertes de la cima. Por el otro lado en cambio, la subida es muy suave, pero bien podemos determinar por donde irían los murallones que la cercaban. Estos han desaparecido por completo, pero aun en la cima se asienta a la derecha el castillo y a la izquierda se pueden reconocer restos de antiquísima ciudad o fortaleza. Insisto ahora más en la opinión de que para mi esta fue la tan debatida Segeda, que de ningún modo conviene a Canales, y muestra de que también fue atacada por los romanos, son las huellas de otro campamento, que plantaron muy cerca, por su lado norte, por donde a ella llegaron.
(Sentenach, Narciso. Los arevacos. 1914)


Por los restos que todavía se ven y por los pozos que han hecho los buscadores furtivos, deducimos la importancia de este enclave de difícil acceso que pudo ser poblado o campamento de confrontación con el vecino cerro del Castillo, donde todo apunta a que hubo un asentamiento arevaco. 

9 de diciembre de 2013

Pueblo / ciudad

Artículo de Laura López Covacho, colaboradora de este blog, que tiene el suyo propio en http://lauralopezcovacho.blogspot.com.es. La foto, de la escuela de Ciruela es de Isabel y Tomás Oliva Yubero.

Antes de que un conocido anuncio de televisión se encargarse de publicitar las bondades de los pueblos, yo ya lo sabía, todos lo sabíamos. Y aunque en este caso mantengo el formato de Pueblo / Ciudad, se ha de reconocer que en este caso no procede. No son ni serán jamás dos términos ni excluyentes ni comparables. Son sumatorios ambos y gratamente complementarios.

Cuando uno se encuentra en una etapa "intimista" -por decirlo de alguna manera- es inevitable, al menos en mi caso, una mirada a elementos claves de tu vida, una vuelta a los "ancestros". Es entonces cuando en esa "retrospección" vuelven a tu mente esos recuerdos, el baluarte de la familia, y la presencia constante de tus pueblos- aunque no lo sean por cuna-. 

Hace poco me decía mi vecina Maria Luisa lo 
afortunada que era por tener pueblos, y no es la primera persona que lo menciona. Inconmensurables son esas largas vacaciones con el estío, en esos pueblos de madres y/o padres, y como no, y los adoptivos.

No sé si uno es plenamente consciente de que a la "sapiencia urbana" se suma la infinita sabiduría popular. Que a esos juegos infantiles de calle-por desgracia ya tan escasos-se unen los de los pueblos, con los paseos en bici como buque insignia. Que a esos vocablos comunes y cotidianos añadimos esas palabras "autóctonas", que, si rastreamos en su filología y a veces sin apenas cambio, aparecen en la RAE, a saber, rasera/cucharrena. La primera esta en el diccionario de la RAE, la segunda, también; RASERA= paleta de metal, por lo común con varios agujeros, que se emplea en la cocina para volver los fritos y para otros fines; CUCHARRENA= coloquial rural Segovia, Soria. rasera. Hablando seguimos de la sabiduría popular. Se que está la palabra RASERA, en el diccionario porque hace ya algunos años unos amigos- muchos quedaron en el camino- se "mofaban"  de mi porque con lo...que eres Laura...pedí (y encima era casa ajena pero yo cocinaba) una rasera para servir-que no volver-la comida (que además yo servía). No me quedó otra que por cabezota lo busqué en el diccionario. Por cierto, "ande La LiLi"-en el Ensanche, no, no el del plan Cerdá, el de Vallecas, digo que lo pasaba, lo paso y seguro lo pasaré muy requetebién. 

Me recordaba hace tiempo un amigo de "mi quinta" del pueblo materno, Ciruela, Provincia de Soria, mi asistencia ocasional a "las escuelas" el sábado por la mañana; si se leyó bien, entonces había clase matinal: refería digo este muchacho -que atiende al nombre Miguel Angel Recacha-lo mucho que les "chinchaba" que "la maestra"sacase a la de "la capital" a cantar villancicos (hay algo que nunca cambiará y es ese "pique" entre pueblo, población.../ ciudades, provincias, capitales.

Estas y otras experiencias, fueron, son y serán impagables, sobre todo si tenemos en cuenta que esas escuelas ya no existen, que no hay muchachos y por no haber, no hay ni vecinos apenas (me sobran los dedos de la mano para contar el número de habitantes que existe en la actualidad en mi pueblo materno. Menos más que en el paterno, Berlanga de Duero, Soria, se salva de esta despoblación soriana.. Elementos, bagajes irrepetibles de un pasado, que, en el más estricto sentido del término, jamás volverá.

Es curioso las "modas" en relación al ocio. Antes la gente se sentía afortunada por "tener una segunda vivienda" , un apartamento en la playa, o en "la sierra". Ahora como ya se ha dicho produce cierta envidia sana tener un pueblo al que acudir los fines de semana, en las vacaciones o cuando uno se jubila o quiere ..."descansar del mundanal ruido"... como decía FRAY LUIS DE LEON. Pero esos niños de los 60´70´u 80´...(ya adultos, por supuesto) van sin duda a sus pueblos, donde además- con un poco de suerte-están los abuelos que cuidan a sus hijos.
Es el ciclo vital, ese que "nunca muere", como el sabor de esos pueblos, al menos en nuestros recuerdos.

4 de diciembre de 2013

¿Fue el deán Juan Manuel Bedoya obispo de Ourense?

05.11.2013 Miguel Ángel González (Delegado de patrimonio de la diócesis).

Uno de los personajes más interesantes del siglo XIX en Ourense fue el santanderino, criado en Berlanga de Duero, Juan Manuel Bedoya, literato, orador, amigo leal del Cardenal Quevedo, hombre influyente, de talante liberal pero siempre prudente, perseguido por sus ideas, querido por el pueblo, deán de nuestra Catedral durante largos años hasta su muerte en 1850. Gobernador eclesiástico del Obispado durante la larga vacante de 8 años tras la muerte en 1840 del obispo Dámaso Iglesias Lago, hasta la elección en 1848 de Pedro Zarandía Endara. Es precisamente en esta sucesión donde algunos autores incluyen a Bedoya como obispo electo de Ourense. ¿Se le puede considerar así? Aclaramos esto porque en algunas obras así se afirma, quizá por el hecho de incluirlo Fernández Alonso como tal en su Pontificado Gallego. Crónica de los Obispos de Orense, Orense, 1897, pg 585, con el número 88 de los obispos, y así figuró también en los episcopologios de las Guías Diocesanas hasta que a indicación mía se retiró de la última.
Hasta el Concilio Vaticano II los Reyes de España tenían el derecho de presentar a la Santa Sede los candidatos al episcopado y otros beneficios que luego el papa nombraba o rechazaba. Sólo se interrumpió esta práctica por las leyes sectarias republicanas y con la ruptura de relaciones con la Santa Sede. El concordato con la España Nacional devolvió esta prerrogativa al jefe del Estado que la ejerció hasta la renuncia del privilegio pedida por la Santa Sede, a raíz del citado Concilio, el 28 de julio de 1976, a los gobiernos que la mantenían, con el fin de asegurar la independencia de la Iglesia en asunto tan grave.
La larga vacante sucedida en Ourense tras la muerte en 1840 del obispo Dámaso Iglesias Lago, duraría nada menos que 8 años, retrasada por la ruptura de relaciones diplomáticas en 1836 entre España y la Santa Sede que se traducirá en un clima de tensión en estos futuros años, agudizada en 1840 durante la regencia de Espartero que intensificó el sectarismo. Algo se mejoró durante la llamada década moderada (1844-1854) que lleva en 1845 al restablecimiento de las relaciones diplomáticas de modo efímero, hasta 1847 en que tras la llegada al solio pontificio de Pío IX en 1846 y la vuelta de Narváez facilitó a finales de 1847 la reanudación de las conversaciones, que no harán efectivos los cambios y el entendimiento hasta 1848 cuando durante el verano se normalizan las relaciones y se procede al nombramiento de obispos para muchas diócesis que padecían largas vacantes, entre ellas Ourense. El concordato de 1851 culminará este tiempo difícil de tantos incómodos desencuentros entre los gobiernos de España, algunos con evidente y poco razonable carga sectaria, y la Santa Sede. (Puede verse con detalle todo este momento en el documentado trabajo de Vicente Cárcel Ortí Un siglo de relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede (1834-1931). Anales de Historia Contemporánea, 25 (2009) pgs. 314-331).
Es en este contexto cuando el Gobierno de modo unilateral, por Real Decreto de 29 de mayo de 1847 proponía como obispo de Ourense al deán Bedoya. Es decir una propuesta de ningún valor canónico y por tanto una de las muchas nominaciones que se quedaron en nada como no podía ser menos, y por ello no se puede considerar a Don Juan Manuel entre los obispos de Ourense. La noticia se hizo como si se tratase de un nombramiento y así lo publicaron los periódicos y lo debió entender el pueblo de Ourense, ya que en diversos medios desde ese momento se le trata como obispo electo y el Cabildo tiene con él todas las consideraciones del caso.
Dice Fernández Alonso que fundado en su edad avanzada, 77 años, presentó y le fue aceptada la renuncia el 16 de agosto del mismo año. Es una manera de hablar ya que no puede renunciar quien no ha sido nombrado y sería mejor decir que alegando su edad pidió al gobierno desistiese de formalizar una incierta e ilegítima presentación. Quizá además de la edad, que realmente era ya mucha, y achaques Bedoya que no era tonto y sabía derecho canónico, no quiso inteligentemente favorecer una nominación de tan nulo valor eclesiástico como la que le hacía el gobierno y que le podría traer hasta la excomunión. Además de haberse oficialmente presentado su nombre siguiendo el procedimiento establecido cuando las relaciones eran normales, en las instancias diplomáticas todo hubiera quedado en nada ya que encontraría el total rechazo de la Santa Sede, donde por sus simpatías liberales era mal considerado como expresa a las claras el Delegado Apostólico Brunelli que en un Despacho de 12 de agosto de 1847 dirigido a la Secretaría de Estado, sin ni siquiera nombrarlo se refiere a Bedoya (lo traduzco del italiano) de este modo "No hace más que tres días después, es decir, después de un mes de mi partida de Roma, contra el sentido y la letra de la promesa de este plenipotenciario, fue publicado en los periódicos el nombramiento para la Iglesia vacante de Orense en la persona de un clérigo de edad muy avanzada, mal de la vista, y de las piernas, liberal en la teoría y en la práctica" (Vicente Cárcel Ortí Los nombramientos de obispos en España durante el pontificado de Pío IX (Primera parte 1846-1855) ANALECTA SACRA TARRACONENSIA 72, Barcelona, 1999 pg. 55). Ni una consideración mínima a tal propuesta, despachada con el más diplomático de los ninguneos.
El Cabildo de Ourense actúo en este caso como si la presentación del Señor Bedoya hubiese cumplido todos los requisitos canónicos. Veamos los acuerdos sobre ello: (ACO. Actas Capitulares tomo 43 folios 155 y ss): Cabildo extraordinario de 5 de junio de 1847: Habiendo entregado el Señor Deán al concluir las Horas dos oficios?se abrieron y se vio que en uno de fecha 29 de mayo próximo por Real Orden: S.M. se ha dignado presentar para el Obispado de Orense vacante por el fallecimiento de Don Dámaso Iglesias Lago a Don Juan Manuel Bedoya Deán de aquella Santa Iglesia. Manifiesta (Bedoya) al Cabildo que en medio de su avanzada edad y achaques naturales, que es para el mismo una apreciabilísima honra entre las muchas, que, dice, tiene recibidas de sus compañeros y hermanos en 32 años, que lleva de Prebendado en esta Iglesia a pesar de las vicisitudes de la época sobradamente agitada y borrascosa, el ofrecerle con esta ocasión tan plausible por incorporarse en el Catálogo de sus Obispos uno de su propio seno, lo que no se había verificado desde los tiempos del gran Cisma, y ofrecer con esta ocasión la sinceridad de su cordial afecto y los más vivos deseos de conservar la paz y buena armonía a que es tan inclinado por principios, por temperamento y por carácter.
El otro es de fecha 3 de este mismo mes en que dice al Cabildo que con fecha 25 de mayo se le ha autorizado a dimitir del cargo de Gobernador eclesiástico. En el mismo Cabildo se acordó nombrar una diputación capitular para pasar a casa de Bedoya a felicitarle "con el aparato acostumbrado de acompañamiento de capellanes, pincerna y más dependientes". Además "que hoy a medio día haya repique de campanas y cohetes y por la noche se le de música y también con cohetes en señal de júbilo".
Provisionalmente se nombró al cardenal Don Joaquín Cordón para que interinamente gobierne la Diócesis hasta proceder a la regular elección. El 12 de junio del mismo año Don Joaquín Cordón que era con Bedoya Gobernador del Obispado desde 1840, hace renuncia formal de sus derechos y facultades, creándose en el Cabildo una situación incómoda no sabiendo cómo proceder en la elección de Vicario Capitular en este momento en el que Bedoya es "obispo electo". Mientras tanto faculta al Señor Cordón para que interinamente gobierne la Diócesis y encarga consultas a las instancias superiores.
El 28 de agosto en cabildo se leyó un oficio del Señor Deán en el trasmitía la Real Orden de 16 de agosto de 1846 en la que se aceptaba por la Reina su renuncia, trasmitida por el Ministro de Gracia y Justicia Florencio Rodríguez Bahamonde. Con humildad Bedoya aduce sus limitaciones y pide al Cabildo que "mande retirar las insignias y aparatos de distinción con que a título de obispo electo se me honraba en coro y sacristía". El Cabildo le muestra su pesar por la decisión y acuerda retirar el dosel y almohada que se ponía en el coro a los canónigos electos obispos (folios 160-161). En el cabildo de 31 de agosto se lee una comunicación del Arzobispo de Santiago sobre el estado del Gobierno del Obispado y "las preces dirigidas por varios párrocos que dudaban de la legitimidad del gobierno de dicha diócesis" remitiendo a lo que determine el legado apostólico Monseñor Brunelli. Nota que evidencia disconformidades de párrocos que sin duda desconfiaban de un nombramiento con tan evidentes irregularidades canónicas. Todo concluye cuando el 25 de octubre se recibe la comunicación desde Calahorra de Don Pedro Zarandía de haber sido presentado por la Reyna, en este caso ya dentro de los procedimientos acordados con el Vaticano, para la mitra de Ourense.
No significa desde nuestro actual juicio que Bedoya no hubiese sido un buen obispo, de hecho lo fue durante 8 años de vacante, pero sencillamente no lo fue, aunque la consideración equivocada de que hubiese sido elegido como tal obispo justificó el poder ser enterrado en la Catedral, cuando desde hacia algunas décadas al inaugurarse el cementerio de San Francisco el 9 de mayo de 1834, se limitaba por razones de higiene el entierro dentro de las Iglesias a los Obispos y algunos nobles. Precisamente Bedoya pronunciaría un sermón elocuente en la bendición del mismo por el Obispo Dámaso Iglesias. 

Fotos de Fervellasberzas en Flickr y Lazariparcero en Panoramio

8 de noviembre de 2013

Ayer pasaron las grullas.


Bandadas de grullas, sobrevolaron el cielo de la parte Berlanga, en la tarde de ayer, 7 de noviembre de 2013. Esas aves zanquilargas ejemplares por lo cohesionadas y lo gregarias y lo bien organizadas que están, y lo bien que aprenden desde su mas tierna infancia a vivir en equipo. Esas aves que todavía trasmiten a nuestras orejas el sonido de la naturaleza, con esos toques de trompeta tan agudos que lanzan al viento para guiar a las que se quedan rezagadas y ya de paso  anunciarnos cambios en el clima de las próximas lunas, mientras buscan temperaturas mas llevaderas y sustento en los carrascales de la Extremadura...

Este animal, que llega a España desde las frías tierras del Norte de Europa, no lo hace porque no esté preparado para las bajas temperaturas, sino porque la nieve cubre sus fuentes de alimentación, así que normalmente en octubre emprende el largo camino hacia el sur ibérico. Este año, el otoño benigno ha demorado su viaje hacia la laguna de Gallocanta, o hasta las de Toledo y La Mancha, que son sus principales puntos de encuentro, donde se juntan por decenas de millares. Tampoco van allí buscando agua, como suele decirse, sino la comida de los campos vecinos y para refugiarse con más garantías de jabalíes y zorros, para lo cual no dudan en dormir en el agua donde se exponen menos a sus enemigos. 
Grullas en el cielo, carbón en el brasero, dice el refrán, dando fe de la creencia popular de que estas aves barruntan el cambio de tiempo; sin embargo hay otro refrán grullero que nos viene más al pelo y que todavía lo dicen los viejos de nuestros pueblos: A tu tierra, grulla, aunque sea con una pata. Habla este refrán de la querencia del ser humano por su lugar de origen, sobre todo en estos pueblos tan castigados por la emigración.




31 de octubre de 2013

Por los ausentes.


No tempo em que Deus criou todas as coisas, 
criou o sol.
E o sol nasce, morre e volta sempre.
Criou a lua.
E a lua nasce, morre e volta sempre.
Criou as estrelas.
E as estrelas nascem, morrem e voltam sempre.
Criou o homem.
E o homem nasce, morre e não volta mais.


Denka, Baixo Vale do Nilo
in Oração dos Homens - Uma Antologia de Tradições Espirituais.
(apresentação, selecção e tradução de Armando Silva Carvalho e José Tolentino Mendonça)

30 de octubre de 2013

19 de octubre de 2013

¿Donde está?

Hemos puesto esta foto en Facebook para ver si alguien identifica este angelote de piedra y nos dice  donde se encuentra escondido. Si la cosa se pone muy difícil daremos alguna "pista".

11 de octubre de 2013

Día de la Sierra

El sábado 19 celebramos en Zarzuela de Jadraque el día de la Sierra, con muchas actividades para chicos y grandes. Esperamos que el tiempo nos de tregua para celebrarlas todas.
Deseamos contar con vuestra presencia y que hagáis partícipes a todos vuestros amigos.
Un cordial saludo
La organización.